7 cosas que el COACHING hizo por mí, y puede hacer por vos

Muchas veces, como coach, recibo la pregunta: ¿Qué puede hacer el Coaching por mí?

Para contestar esto, primero les explico de qué se trata el Coaching.

“El coaching es un proceso de aprendizaje, en el que una persona, el “coach”, acompaña a otra, el “coachee” en su propio viaje de descubrimiento y de transformación profunda”.

El protagonista siempre es la persona, que es quien más sabe acerca de sí misma, de sus motivaciones, y también de sus dudas y temores. El coach es un guía, un acompañante, que está allí para escuchar en forma abierta, para hacer las preguntas disparadoras, para sostener el aprendizaje y abrir nuevas posibilidades de acción.

El coachee trae un QUIEBRE, algo que le preocupa, que quiere cambiar, o mejorar. Hay una BRECHA, un espacio entre lo DESEADO y lo REAL.

El objetivo del proceso es CERRAR ESA BRECHA. ¿Pero cómo? AMPLIANDO LA MIRADA para generar cambios profundos, a nivel del SER, que posibiliten una nueva dimensión del HACER, para LOGRAR resultados diferentes.

¿Y qué resultados concretos podemos lograr a través de este proceso?

Antes de ser coach, participé de un proceso de coaching personal, así que aquí les cuento las cosas que el Coaching hizo por mí:

  1. DESAFIAR LAS HISTORIAS QUE ME CONTABA: creemos que nos conocemos, pero en realidad tenemos JUICIOS y CREENCIAS acerca de nosotros mismos, que tomamos como verdades, y por eso mismo no las cuestionamos. “Nos contamos” que somos de una determinada manera, que no podemos cambiar algunas cosas, que nunca haremos esto o lo otro… “Nos contamos” como son los demás, cómo es el mundo, y porqué las cosas pasan como pasan… “Somos las historias que nos contamos”. El Coach, a través de preguntas “poderosas”, va haciendo que desafiemos nuestras creencias, y que elijamos aquellas que queremos conservar, y soltemos las que no. También, nos invita de desafiar nuestras historias personales, para resignificarlas. Cuando fui capaz de contarme mi historia de manera diferente, pude hacer otras cosas, y elegir de manera más consciente.
  1. TOMAR CONSCIENCIA DE MI CUERPO y de MIS EMOCIONES: como siempre había estado más que nada conectada con la mente y la palabra, no me sentía tan cómoda registrando el cuerpo o las emociones. A través del coaching, aprendí que cada emoción trae un mensaje, que nos lleva a actuar. Así, por ejemplo, el enojo nos hace ver que algo es injusto, y por eso, nos lleva a decir Basta, a poner un límite. Cuando estamos tristes, es porque algo importante para nosotros se perdió, y debemos honrarlo. Así, cada emoción es un regalo. Y el cuerpo sintoniza y registra señales muy valiosas, de una gran sabiduría. Hoy soy más consciente de mi cuerpo y de mis emociones, y de cómo aprovechar su energía a mi favor.
  1. DARME CUENTA DE PATRONES QUE SE REPITEN: desde el “observador” que somos, actuamos, y esto genera ciertos resultados. A veces, esos resultados nos gustan, y entonces seguimos haciendo lo mismo. ¡Pero cuando no nos gustan, modificamos las acciones…sólo para obtener los mismos resultados! Es así, como repetimos patrones, a menudo de manera inconsciente. El coaching nos lleva a ver esos patrones, y a desafiar nuestra forma de observar y de explicarnos los hechos, para poder tomar consciencia, y “soltar el piloto automático”. No es sencillo hacerlo, pero es posible.
  1. DEFINIR METAS e IR TRAS ELLAS: a algunas personas les cuesta definir objetivos, a otros, como a mí, nos es sencillo. Sin embargo, no siempre las metas abarcan todos los roles en la vida. A mí, por ejemplo, me ha fluido siempre fijar metas profesionales, pero he descuidado a menudo el área de mi bienestar físico, o mis relaciones. Mediante el proceso de Coaching, comprobé el beneficio de tener metas integrales, que nos lleven a sentirnos plenos como personas…e ir tras ellas. El coaching nos motiva, y cuando los obstáculos aparecen, nos da un espacio seguro para encontrar formas de desafiarlos.
  1. ANIMARME A CAMBIAR: todos tenemos cierta resistencia al cambio. ¡Y yo, más que la media de las personas! Luego de más de 20 años trabajando en una gran empresa, sentía el deseo de cambiar, para emprender una aventura diferente: la de ser coach. Pero los miedos eran más fuertes que las ganas de hacerlo… El coaching fue el camino para animarme a mirar esos miedos a la cara, para enfrentarlos, y superarlos, avanzando “con los miedos de la mano”, como me dijo mi coach.
  1. TENER MEJORES CONVERSACIONES: las personas coordinamos acciones, nos conectamos, llegamos a acuerdos, hacemos compromisos, mediante las conversaciones. Tenemos conversaciones internas (con nosotros mismos), y conversaciones con otros. Están las conversaciones “difíciles” (las que nos cuesta tener), los pedidos, las ofertas, y las declaraciones como el “perdón”, el “gracias”, el Si, el No, el No Sé… Está el “hablar” y el “escuchar” … Está el “interpretar” … ¡Todo un mundo de nuevas distinciones, que aprendí 45 años después de haber aprendido a hablar! El coaching fue el camino para poder tener mejores conversaciones, y, a partir de allí, cambiar mi mundo.
  1. APRENDER NUEVAS HERRAMIENTAS PARA SER MAS EFECTIVA: quizás es la mejor forma de resumir lo que hizo el coaching por mí…me brindó nuevas herramientas, que están ahora conmigo, para usarlas cuando las necesito y ser más efectiva, en todos los dominios de mi vida.

Herramientas que ahora enseñamos en CALEIDO, a través de Procesos de Coaching, enfocados a que puedas también experimentar estos resultados

 

¡Si tenés ganas de conocer más, abramos conversaciones!

#caleidocoachme

 

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