Cómo ser la mejor versión de nosotros mismos…y ayudar a que otros también lo sean

Cuando empecé a trabajar en la empresa en la que hice toda mi carrera corporativa, uno de los principios organizacionales era “trabajar a su máximo potencial”. Tardé años en darme cuenta de lo que esto significaba, y que no tenía que ver con trabajar mucho, o estar disponible las 24 horas, ni siquiera con tener excelentes resultados.  Lo entendí cuando escuché hablar de “ser la mejor versión de sí mismo”.

Estás siendo la mejor versión de vos mismo que hoy podés ser?

Esta es una pregunta poderosa, para hacernos en cada área de nuestra vida. Una de esas preguntas que son mucho más importantes que la respuesta que le demos, porque son disparadoras de reflexiones.

Importantísimo, antes de continuar, entender que estamos hablando de ser la mejor versión de uno mismo, no de algo comparativo con los demás, por eso no estamos compitiendo contra un estándar de excelencia siempre móvil, atado al otro. Y que estamos refiriéndonos a ser la mejor versión que HOY podemos ser. No tiene que ver con el pasado, y mucho menos con el futuro. Es en tiempo presente, el único que existe.

Cómo ser la mejor versión de uno mismo, y ayudar a que otros también lo sean?

  1. Conocernos profundamente, y conocer a los demás

Cuando buscamos profundizar en quién somos, qué nos apasiona hacer, cuales son nuestras fortalezas, y qué nos cuesta, estamos avanzando hacia ser nuestra mejor versión. Existen múltiples caminos para hacerlo, sólo quisiera resaltar la importancia del feedback como herramienta irremplazable de autoconocimiento. Nunca podemos vernos tal como nos ven los otros, hay muchas zonas ciegas que sólo se hacen visibles mediante el feedback de otra persona. Los demás son maestros valiosísimos para nosotros. A través de las experiencias de relación, es como podemos conocernos de verdad.

  1. Animarnos a desarrollar nuestras fortalezas y talentos, y alentar a otros a hacer lo propio

A menudo nos enfocamos a mejorar nuestras debilidades, a corregir lo que nos cuesta hacer. Y con mucha voluntad conseguimos ser un poco mejores. Pero la mejor versión de nosotros mismos requiere ser buenísimos en las cosas para las que somos naturalmente buenos. Es en esas cosas en las que logramos hacer la diferencia. Hacer lo mismo con nuestros colaboradores de trabajo, con nuestros hijos, ayudarlos a desarrollar sus talentos, tiene un efecto multiplicador.

  1. Seguir nuestra pasión

En su libro “El elemento”, Ken Robinson, una autoridad en materia de aprendizaje, define al “elemento” como ese estado maravilloso en el que todo fluye, y trabajamos sin cansancio y con gran creatividad, llenos de vitalidad, entrega y energía. Cómo lo identificamos? El “elemento” es aquello que está en el punto de encuentro entre lo que nos encanta hacer, y nos sale muy bien. Esto es lo que normalmente llamamos “nuestra pasión”. Para poder ser la mejor versión de nosotros mismos, además de conocernos, y de saber qué es lo que hacemos bien, tenemos que buscar activamente la oportunidad de vivir en nuestro elemento. Preguntémonos dónde está esa oportunidad de ser nuestra mejor versión. Ocurre que muy a menudo confundimos esta actitud proactiva con “tener suerte”. Y si tener suerte no fuera más que maximizar las oportunidades y animarnos a actuar en consecuencia con estas?

  1. Conectarnos con otras personas que apoyen esa mejor versión de nosotros mismos

No somos seres aislados. Aquellos con quienes nos relacionamos influyen mucho en nosotros, por esto, reunirnos con grupos que compartan nuestra pasión, que nos alienten en ser esa mejor versión y que sumen en el camino, es esencial. Cuando la organización en la que trabajamos, nuestro jefe, compañeros, nuestra familia y amigos, actúan como “soporte”, todo es más sencillo. Esto era el concepto de la “tribu”, el grupo de pertenencia. Pero no una tribu que me obligue a ser como todos, sino aquella que esté fomentando que desarrolle mi ser único e irrepetible.

  1. Integrar las distintas partes de nuestra vida y de nosotros mismos en un todo

Ser la mejor versión de nosotros mismos implica una coherencia entre nuestro pensamiento, nuestra palabra, nuestras emociones y nuestros actos. Cuando pensamos blanco, decimos blanco, sentimos blanco y hacemos blanco, somos coherentes con nosotros mismos, y esto tiene un profundo efecto de paz interior, esencial en nuestra mejor versión.

También, ser nosotros mismos en nuestros distintos roles, y ver las diferentes áreas de la vida no como si estuviesen separadas o cerradas herméticamente, sino interactuando e influyéndose entre sí, contribuye en mucho a vivir de una forma más plena y auténtica.

  1. Hacer nuestro 100% y soltar el resultado

No podemos controlar el contexto, los resultados, ni asegurar que todo va a salir como queremos. Esta es una realidad que todos los seres humanos compartimos. Y sin embargo, actuamos como si pudiéramos hacerlo. Y terminamos estresados, tensos, llenos de trabajo y de actividades, y frustrados. Por eso no disfrutamos tanto como quisiéramos el trabajo, la familia, los momentos de disfrute. Seguramente escuchaste acerca de la importancia de “soltar el control”, “dejar fluir”. Pero si sos como yo, y como muchísimas otras personas que nos consideramos “responsables”, lo de “soltar” nos parece peligrosamente parecido a “resignarnos”, a “entregarnos a la suerte o al camino de menor esfuerzo”. Y nada más lejos de eso. En realidad, se trata de “hacer nuestro 100%”, y soltar el resultado. Darlo todo de nosotros mismos, hacer todo aquello que sí esté en nuestro control, pero luego abrirnos a que el resultado sea aquel que tenga que ser, entendiendo que no podemos controlarlo todo, ni sabemos el para qué de todo lo que ocurre. El secreto está en saber que pase lo que pase al final, podremos sentirnos en paz con nosotros mismos, porque hicimos nuestro 100%.

Eso es, desde mi punto de vista, muy cercano a ser la mejor versión de sí mismo.

Hasta la próxima!

 

10 comentarios en “Cómo ser la mejor versión de nosotros mismos…y ayudar a que otros también lo sean

  1. Hola Lujan! Me encanto este articulo. Me vino muy bien leerlo justo en este momento. Esto de encontrar la mejor version de mi misma y poder ayudar a otros a que lo hagan me resulta fascinante. Me parecio muy concreto y me sirve un montom.

    Beso grande

    1. Gracias Lorena! Me alegro mucho que te haya servido. Y sí, es claramente algo que está en el centro de lo que hacemos como coaches. Que disfrutes el camino! besos

  2. Hermoso mensaje Lujan! muy inspirador, invita a la unión, a la búsqueda, a reconocernos como seres únicos para dar lo mejor de nuestro ser.
    Gracias!!!!!

    1. Gracias Viviana por tu comentario! Sí, así es! Un privilegio que estemos unidos en este camino, que es búsqueda individual y a la vez colectiva! Un abrazo

  3. Estoy en total sincronía con tu artículo. Aunque no siempre lo logro, ser la versión de uno mismo es una lucha del día a día. Es lo que trato de inculcarle a mi hijo también. Me sirvió mucho tu mensaje para reflexionar acerca del tema. Muchos saludos desde Querétaro, México.

    1. Hola Luis!! Qué contenta me pone leer tu mensaje! Coincido con vos, es algo que todos los días necesitamos tener en la consciencia, y transmitir a aquellos que queremos, más todavía a nuestros hijos, a quienes tanto influimos con nuestro ejemplo. Ellos nos ven todo el tiempo, así que más que lo que decimos, está lo que hacemos. Responsabilidad y privilegio inmensos! Un abrazo y gracias por escribir.

  4. Hola Luján!! Excelente artículo. Me encantó la explicación de las acciones que hay hacer para lograr la mejor versión de si mismo. ¡Es un reto bien difícil!
    Gracias por permitirme leerlo.
    Martha

    1. Gracias Martha por comentar! Me alegro mucho que te haya gustado. Sí, es un desafío, que vale la pena intentar!!
      Un abrazo!

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