5 Comportamientos Constructivos de los líderes más efectivos

Qué hacen los líderes más efectivos para generar resultados excepcionales, lograr el compromiso de su equipo, y retener el talento?

A menudo pensamos que el liderazgo es una cuestión de carisma, de habilidad innata, que se tiene o no.

“Un buen líder es aquel a quien todos quieren seguir”. “El que lidera con el ejemplo”. “El que hace que las cosas pasen” “Aquel que transforma la visión en realidad”.

Todo es cierto. Pero, qué tienen en común los líderes más efectivos? En lugar de pensar en COMO SON, proponemos pensar esto desde el HACER, que es lo que podemos observar de manera objetiva. Qué HACEN entonces los líderes más efectivos? Qué comportamientos los distinguen de aquellos que no lo son tanto?

En definitiva, qué podemos APRENDER de ellos?

Desde la mirada de sus colaboradores, de quienes les reportan directamente, los líderes más efectivos son realmente buenos en 5 áreas.

-DEFINICION DE OBJETIVOS

-COMUNICACIÓN

-CONFIANZA

-DAR y EXIGIR RESPONSABILIDAD (lo que en inglés se llama “Accountability”)

-RECONOCIMIENTO

Veamos qué hacen específicamente en cada una.

  1. Definición de objetivos: los mejores líderes saben que todo arranca con un propósito compartido. Trabajar con un “sentido”, con una misión común, con un objetivo, hace que todo sea más fácil. “Todos los caminos son buenos cuando uno no sabe dónde va”, dice el conejo a Alicia en el relato de Lewis Carroll.

Tener objetivos claros, medibles, desafiantes pero alcanzables, para la organización, y bajarlos a los colaboradores, es el primer paso. El segundo, es hacer que cada persona pueda relacionar su contribución individual a los de la empresa. El tercero, medir los resultados. Esta es la forma de mantener vivos los objetivos, de hacer que cuenten. Usarlos como un faro, hacia el que todos en la empresa apuntan.

  1. Comunicación: las personas nos conectamos, coordinamos acciones, nos relacionamos mediante la comunicación. Los líderes, por lo mismo, deben ser comunicadores efectivos. La comunicación auténtica de un líder es esencial para transmitir la dirección, inspirar, energizar y dar feedback honesto. Todo el tiempo el líder está comunicando, y no solo con palabras. Los gestos, las decisiones, lo que celebra y a qué le dedica su tiempo, las acciones, también comunican.

 

  1. Confianza: la confianza es el lubricante que hace que las cosas funcionen en la organización. Cuando existe, las decisiones fluyen, las acciones se coordinan más fácilmente, no hay temas que no se puedan hablar, y los colaboradores contribuyen al 100%. El líder, por supuesto, tiene un rol clave a la hora de construir confianza. Respetar y escuchar a los empleados, tratar a todos con equidad, honrar su palabra, reconocer sus errores y pedir disculpas, son formas de hacerlo. La confianza es un bien muy precioso, que se tarda en conseguir, y se puede perder muy fácil.

 

  1. Dar y exigir responsabilidad: los líderes no pueden hacerlo todo solos. Tienen que delegar en su equipo de trabajo, en sus colaboradores, la responsabilidad por ciertas tareas. Asignan estas responsabilidades de forma efectiva, y hacen responsable a su gente por el cumplimiento de las mismas. Esto equivale a construir protagonismo. Al “esperar” que todos cumplan con sus compromisos, crean una atmósfera de logro. Y no hacen responsables sólo a algunos: todos contribuyen, a la medida de su rol. Cuando las personas no cumplen con su parte, esto es identificado y confrontado, no se tolera sin hacer nada, ya que el líder sabe que el no cumplimiento de los compromisos es una enfermedad que contagia a la organización.

 

  1. Reconocimiento: el reconocimiento es el catalizador que acelera el logro de los resultados y la satisfacción de las personas. Hay varios tipos de reconocimientos que los buenos líderes usan en forma simultánea: el reconocimiento del día a día, los reconocimientos por ir más allá de las metas y superar las expectativas, los reconocimientos de carrera (como aniversarios), las celebraciones. El reconocimiento día a día es importantísimo, ya que es el que marca la cultura. Tiene que ser frecuente, específico, y oportuno. No es suficiente agradecer, decir Buen trabajo, o palmear el hombro. Debemos acompañar esto con la suficiente claridad acerca del comportamiento o logro que se está reconociendo.

Los mejores líderes no tienen miedo de exagerar con el reconocimiento.

Te invitamos a reflexionar: En qué comportamientos te destacás? En cuales sentís que tenés oportunidades?  Te animas a elegir un comportamiento y enfocarte en él durante un mes? Los efectos pueden sorprenderte! Contanos tus experiencias!

Hasta la próxima!

 

 

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